"Hablar por los codos"

Por Claudia Agramonte Saba - -


Hay persona que hablan por los codos, resultando ser una pesadez para quienes están con ellos. Les da igual si lo que dicen tiene interés para los demás o si realmente aporta información sobre algún tema en cuestión. Ellos tienen la necesidad de hablar y no hay quien los pare. Es un defecto del que deberían ser conscientes y tratar de corregirlo.

Características comunes

Son personas que hablan descontroladamente sin pensar en lo que van a decir, siempre tienen que opinar aunque no entiendan lo suficiente del tema que se está tratando o aunque nadie desee saber su opinión. Les gusta escucharse a sí mismos y ser el centro de cualquier conversación.


Cuando alguien les cuenta un hecho que les ha sucedido, casi siempre ellos, también tienen una historia similar que contar. Hablan sobre sí y sobre quienes les rodean, contando historias peregrinas sin cesar y no tienen en cuenta, si con su relato están aburriendo a quienes les escuchan.

No saben cuándo deben callar o cuándo deben dejar hablar a los demás. Suelen ser indiscretos y no se cortan en hacer preguntas personales, llegando a ser personas muy molestas, lo que les perjudica seriamente en sus relaciones con los demás y afecta a su vida social. Por lo general, la gente huye de ellos.


Son personas sin habilidades para relacionarse. Resultan muy pesadas y cuando se encuentran con alguien que les escucha y presta atención, no se separan de esa persona, hablando sin parar de temas poco interesante para su interlocutor o sin importancia. No se detienen a pensar si lo que dicen es de interés para quien le escucha.

No se dan cuentan que aburren con su conversación, la mayoría de sus comentarios son insustanciales y describen al detalle todos sus relatos. Son agotadores y es difícil hacerles callar porque aunque se les corte la conversación la retoman donde se habían quedado y no cesan hasta que terminan.
"No tendría que haberlo dicho"

Con frecuencia piensan que no tenían que haber realizado ese comentario inoportuno y se arrepienten con rapidez de haberlo hecho, suelen hacer comentarios impertinentes e inoportunos. Sin embargo, no aprenden de su error porque les sucede con frecuencia.


Guardar un secreto, les supone un gran esfuerzo. La sensación de saber algo que los demás desconocen les produce gran satisfacción, desean contarlo porque así acaparan la atención de los demás y despiertan el interés de quienes escuchan, sintiéndose importantes y protagonistas. Sin embargo, la sensación placentera que tienen por saber algo que los demás desconocen es efímera y una vez contado el secreto suelen arrepentirse y sentirse culpables.

Muchas veces, son los nervios o las situaciones embarazosas las que les hacen hablar sin cesar. Ante el jefe, los padres de la pareja o ante conocidos a quienes se les desea gustar o caer bien, se sienten tensos y nerviosos, su forma de actuar ante estas situaciones es hablar atropelladamente y sin pensar en lo que dicen. Por lo que las palabras los traicionan y ridiculizan.

Qué hacer?


Hablar por los codos, produce rechazo social y es una pesadez para quien tiene que soportarlo. Por ello, es importante corregir este defecto que tanto desagrada a los demás. Para corregirlo, es aconsejable tener en cuenta las siguientes sugerencias:

- Trata de moderarte al hablar. Ten en cuenta, que no siempre tu opinión o tu punto de vista es interesante o desean escucharlo los demás. Cuando vayas a hablar piensa en todo momento qué deseas decir y si es oportuno tu comentario o, si por el contrario, está fuera de lugar.

- Deja hablar a los otros, sin tener prisa en que terminen para intervenir tú. La historia de tu interlocutor puede estar despertando el interés de los demás, no tienes porque interrumpirla con otra tuya.

- Aprender a escuchar, interesándote activamente por lo que te dicen, es decir, sin interrumpir, mirando a la cara del otro para mostrar interés y siguiendo el argumento de lo que están contando, y si tienes duda de algo pregúntalo.

- Es importante que seas consciente de tu incontinencia al hablar y sería aconsejable que te prepararas mentalmente visualizando escenas en las que hablas especialmente y tratar de imaginar cómo cambiaría si estuvieses callado o más moderado, viendo lo positivo de esa actitud y lo beneficioso que sería socialmente para ti.

- Procurar ir al grano en toda conversación.

- Acostúmbrate a reflexionar. Buscando el silencio en ti mismo, pensando y ahondando en tus pensamientos.


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