Violación emocional

Por Claudia Agramonte Saba - -




Si me contaras que estás triste y te dijese "¿Por qué tienes que estar triste? No hay motivos para que lo estés" estaría violando tu identidad, la conexión que tienes con tu propio ser. Ignorar los sentimientos ajenos es una forma de violentar la experiencia que tiene de su propio ser, lo que constituye una violación.

Así las cosas, podría decirse que en nuestra cultura donde ha sido una tradición tan fuerte la represión de las emociones, todos hemos sido violados alguna vez.
En verdad la invalidación de nuestras propias experiencias constituye una violación, especialmente si se atraviesa por una etapa de dependencia respecto a la necesidad de retroalimentación, como sucede en la niñez, particularmente durante los primeros siete años de vida que es cuando nos encontramos más desvalidos.

Si hemos sido abusados con frecuencia durante la infancia arrastraremos en la edad adulta ese niño o niña lastimado dentro de nosotros mismos y se hará más difícil la maduración y el llevar una vida plena y creativa. Sin embargo, ese niño interior es alguien con quien podemos aprender a comunicarnos ofreciéndole cariño y protección hasta llegar a "curarlo", lo que nos convertirá en los padres de nuestro ser propio.
Es conveniente aclarar, sin embargo que no debemos albergar resentimiento alguno contra los adultos que nos rodearon en nuestra infancia (padres, maestros, familiares) quienes no hicieron más que reflejar en su tratamiento para con nosotros, sin la menor intención de dañar, los propios abusos a que fueron sometidos en su momento.

tomado de inteligencia-emocional.org